La causa de los sofocos durante la menopausia se relaciona con los cambios en los niveles hormonales, especialmente la disminución de los niveles de estrógeno. El estrógeno juega un papel importante en la regulación de la temperatura corporal, y su disminución durante la menopausia puede afectar el equilibrio del sistema de termorregulación del cuerpo.
El hipotálamo, una región del cerebro que regula la temperatura corporal, puede interpretar la disminución de los niveles de estrógeno como una señal de que el cuerpo está demasiado caliente.